TERAPIA GESTALT

La terapia gestalt pertenece a las terapias llamadas humanistas, pone especialmente el énfasis en qué es estar sano, entendiéndolo no solo como ausencia de síntomas. Uno de los objetivos de la terapia gestalt es ofrecer un entorno adecuado para que tenga lugar una experiencia transformadora que permita encontrar el equilibrio entre la persona y su entorno. Aspectos centrales para la gestalt como “el darse cuenta” y el “aquí y ahora” son necesarios para encontrar ese equilibrio.

En palabras de Jean Marie Robine, la terapia gestalt pone el acento sobre la consciencia de lo que ocurre en el instante presente en los niveles corporal, afectivo y mental, siendo indisociables.

La terapia gestalt se creó bajo la influencia de varias corrientes entre ellas destacan la psicología y filosofía. Su principal creador Frederick S. Perls, psiquiatra y psicoanalista judío tuvo contacto con Wilhelm Reich quién relacionó las estructuras corporales y las estructuras de carácter.

Madurar para Fritz Perls es cuando la persona pasa de una disminución del apoyo ambiental a un aumento del autoapoyo sin dejar de tener en cuenta la influencia del entorno sobre todas las personas. Lo que genera un aumento de la tolerancia a la frustración y la reducción de las máscaras y los roles infantiles.

Existen dos necesidades fundamentales en el ser humano: necesidad de sobrevivir y necesidad de crecimiento. La persona con problemas psicológicos ha perdido su capacidad de organizar su conducta en función de sus necesidades reales.